jueves, 5 de noviembre de 2009
Viens, mon beau chat, sur mon coeur amoureux;
retiens les griffes de ta patte,
et laisse-moi plonger dans tes beaux yeux,
mêlés de métal et d'agate.
Lorsque mes doigts caressent à loisir
ta tête et ton dos élastique,
et que ma main s'enivre du plaisir
de palper ton corps électrique,
je vois ma femme en esprit.
Son regard, comme le tien, aimable bête
profond et froid, coupe et fend comme un dard,
et, des pieds jusques à la tête,
un air subtil, un dangereux parfum
nagent autour de son corps brun.
Ven, mi buen gato, sobre mi pecho amoroso;
retén las garras de tus patas
y déjame sumergirme en tus hermosos ojos,
en los que se mezclan el metal y el ágata.
Cuando mis dedos acarician a su antojo
tu cabeza y tu lomo elástico,
y mi mano se embriaga con el placer
de palpar tu cuerpo eléctrico,
veo a mi mujer en espíritu.
Su mirada, como la tuya, amable bestia,
profunda y fría, como un dardo, hiende y corta
y, de los pies a la cabeza,
un aire sutil, un perfume peligroso
flota alrededor de su cuerpo moreno.
retiens les griffes de ta patte,
et laisse-moi plonger dans tes beaux yeux,
mêlés de métal et d'agate.
Lorsque mes doigts caressent à loisir
ta tête et ton dos élastique,
et que ma main s'enivre du plaisir
de palper ton corps électrique,
je vois ma femme en esprit.
Son regard, comme le tien, aimable bête
profond et froid, coupe et fend comme un dard,
et, des pieds jusques à la tête,
un air subtil, un dangereux parfum
nagent autour de son corps brun.
Ven, mi buen gato, sobre mi pecho amoroso;
retén las garras de tus patas
y déjame sumergirme en tus hermosos ojos,
en los que se mezclan el metal y el ágata.
Cuando mis dedos acarician a su antojo
tu cabeza y tu lomo elástico,
y mi mano se embriaga con el placer
de palpar tu cuerpo eléctrico,
veo a mi mujer en espíritu.
Su mirada, como la tuya, amable bestia,
profunda y fría, como un dardo, hiende y corta
y, de los pies a la cabeza,
un aire sutil, un perfume peligroso
flota alrededor de su cuerpo moreno.
El gato
Charles Baudelaire
viernes, 23 de octubre de 2009
Lejos de los rebaños, pinto. Gran arte occidental en perpetua decadencia desde hace mil años.
Odio los elogios y el dinero ya no me conmueve. Es evidente que yo no trabajo para ustedes, señores. Es más, nunca lo he hecho. Lo hago por interés propio.
Y el penoso espectáculo del rebaño de artistas pastando a la sombra de los ministerios de cultura. Vergüenza y dominación.
No hablemos de ello… Para ser artista en Occidente no hay que pasar cerca de las calles de los ministerios de cultura.
Odio los elogios y el dinero ya no me conmueve. Es evidente que yo no trabajo para ustedes, señores. Es más, nunca lo he hecho. Lo hago por interés propio.
Y el penoso espectáculo del rebaño de artistas pastando a la sombra de los ministerios de cultura. Vergüenza y dominación.
No hablemos de ello… Para ser artista en Occidente no hay que pasar cerca de las calles de los ministerios de cultura.
Cuadernos de África
Miquel Barceló
lunes, 19 de octubre de 2009
La casa de Guillermo Stein era la casa de la luz: nunca había visto tanta luz en una casa. El barrio de los Stein era un barrio de casas con jardín, un barrio que se asomaba al mar y de los muros de los jardines colgaba un incendio de buganvillas, unas cataratas verdes y blancas de las que saltaban a la calle los jazmines, las glicinias y las hiedras: las callejuelas empinadas del barrio de Guillermo Stein olían mejor que las tiendas de perfumería a las que yo acompañaba a mi abuela, tantos eran los perfumes de las callejuelas empinadas donde vivían los Stein. Y en las aceras había muchos pétalos y hojas verdes y amarillas, como si fuera el Corpus, y eso era por la lluvia, aunque aquella tarde sólo lloviznaba en el barrio de los Stein, por primera vez en muchas semanas sólo lloviznaba, sólo caía una lluvia muy fina y transparente, que apenas si calaba y la lluvia parecía un ejercicio de caligrafía sobre las páginas del aire.
El informe Stein
José Carlos Llop
martes, 13 de octubre de 2009
L'étranger
– Qui aimes-tu le mieux, homme énigmatique, dis? Ton père, ta mère, ta soeur ou ton frère?
– Je n'ai ni père, ni mère, ni soeur, ni frère.
– Tes amis?
– Vous vous servez là d'une parole dont le sens m'est restée jusqu'à ce jour inconnu.
– Ta patrie?
– J'ignore sous quelle latitude elle est située.
– La beauté?
– Je l'aimerais volontiers, déesse et immortelle.
– L'or?
– Je le hais comme vous haïssez Dieu.
– Eh! qu'aimes-tu donc, extraordinaire étranger?
– J'aime les nuages… les nuages que passent… là-bas… là-bas… les merveilleux nuages!
Charles Baudelaire
– Dime, hombre enigmático, ¿a quién prefieres? ¿A tu padre, a tu madre, a tu hermana o a tu hermano?
– No tengo padre, ni madre, ni hermana, ni hermano.
– ¿A tus amigos?
– Empleáis una palabra cuyo sentido me es hasta hoy desconocido.
– ¿A tu patria?
– Ignoro bajo qué latitud se encuentra.
– ¿A la belleza?
– Gustoso la amaría, diosa e inmortal.
– ¿Al oro?
– Lo odio, como vosotros odiáis a Dios.
– ¿Qué es entonces lo que amas, extraordinario extranjero?
– Amo las nubes… las nubes que pasan… allá lejos… ¡las maravillosas nubes!
El extranjero
Charles Baudelaire
Etiquetas:
Charles Baudelaire,
el extranjero,
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