sábado, 27 de febrero de 2010

— Pensaba que no volverías —dije.
— Cada vez que me ves dices lo mismo —me respondió ella riendo. Se sentó, como de costumbre en un taburete a mi lado y posó ambas manos sobre la barra—. Te dejé un mensaje en el que te explicaba que, por una temporada, no podría venir.
— ˝Por una temporada˝ —repetí— son palabras cuya duración no puede medir una persona que espera.
— Pero quizás haya situaciones en las que sean necesarias, ¿no crees? Casos en los que no se puedan utilizar otras —dijo.
— Y ˝quizás˝ es una palabra cuyo peso no se puede calcular.
— Sí, es verdad —admitió esbozando la leve sonrisa de siempre. Una sonrisa parecida a una suave brisa que soplara de algún lugar lejano—. Tienes razón. Lo siento. No es que intente justificarme, pero no tengo más remedio que usarlas.

˝Al sur de la frontera, al oeste del sol˝
Haruki Murakami

Visiones de Arbórea #250210

lunes, 15 de febrero de 2010

En la naturaleza de la Gran Virtud se halla seguir al Tao y sólo al Tao.
Pero ¿qué es el Tao?
Es algo esquivo e impreciso.
¡Esquivo e impreciso!, pero contiene en Su interior una Forma.
¡Esquivo e impreciso!, pero contiene en Su interior una Sustancia.
¡Sombrío y oscuro!, pero contiene en su interior una Semilla de Vitalidad.
La Semilla de Vitalidad es muy real; contiene en Su interior una Sinceridad inagotable.
A través de los tiempos, Su Nombre ha sido preservado para recordar el Origen de todas las cosas.
¿Cómo puedo conocer la naturaleza de todas las cosas en su Origen?
Por lo que está en mi interior.

Tao Te King
Lao Tse

domingo, 14 de febrero de 2010

miércoles, 23 de diciembre de 2009

— Honraré La Navidad con todo mi corazón y procuraré observar su espíritu todo el año. Viviré en el pasado, en el presente y en el futuro. Los espíritus de los tres actuarán dentro de mí. No cerraré los oídos a las lecciones que ellos me enseñen. ¡Oh, dime que puedo borrar lo que está escrito en esta lápida!

Angustiado, agarró la mano espectral. Ésta trató de liberarse, pero Scrooge encontraba fuerzas en su súplica, y la retuvo. El espíritu, más fuerte que él, lo rechazó.

Al alzar las manos en una última súplica para que alterase su destino, vio que la capucha y el vestido del fantasma experimentaban una transformación.

Menguó, se encogió y se redujo hasta convertirse en una columna de cama.

¡Sí! Y la columna de cama era suya. Y la cama era la suya, y suya la habitación. ¡Y lo mejor y más venturoso de todo era que el tiempo que tenía por delante, para enmendarse, también era suyo!

— ¡Viviré en el pasado, en el presente y en el futuro!

Cuento de Navidad
Charles Dickens

jueves, 5 de noviembre de 2009

Die Katze #011109


Viens, mon beau chat, sur mon coeur amoureux;
retiens les griffes de ta patte,
et laisse-moi plonger dans tes beaux yeux,
mêlés de métal et d'agate.
Lorsque mes doigts caressent à loisir
ta tête et ton dos élastique,
et que ma main s'enivre du plaisir
de palper ton corps électrique,
je vois ma femme en esprit.
Son regard, comme le tien, aimable bête
profond et froid, coupe et fend comme un dard,
et, des pieds jusques à la tête,
un air subtil, un dangereux parfum
nagent autour de son corps brun.


Ven, mi buen gato, sobre mi pecho amoroso;
retén las garras de tus patas
y déjame sumergirme en tus hermosos ojos,
en los que se mezclan el metal y el ágata.
Cuando mis dedos acarician a su antojo
tu cabeza y tu lomo elástico,
y mi mano se embriaga con el placer
de palpar tu cuerpo eléctrico,
veo a mi mujer en espíritu.
Su mirada, como la tuya, amable bestia,
profunda y fría, como un dardo, hiende y corta
y, de los pies a la cabeza,
un aire sutil, un perfume peligroso
flota alrededor de su cuerpo moreno.


El gato
Charles Baudelaire